El color de su piel

 avatar
Yessel Elienaih González Corcho

Una chica de tez morena, cabello afro, estatura baja, buena alumna y de personalidad reservada cursa el noveno grado en la Escuela José Daniel Crespo, ubicada en Chitré, provincia de Herrera. Ella es Nayelis Díaz.

Con mucha alegría y entusiasmo fue al primer día de clases. Tenía una gran ilusión de tener compañeros amigables, pero al estar allí su entusiasmo se desvaneció, al ver algunos burlarse de ella, en susurros, sobre su color de piel. Ella permaneció callada ante la situación, algunos chicos la apartaban y evitaban hablarle; al verla comentaban chistes racistas e incluso se reían de su físico.

Todo el tiempo era lo mismo contra Nayelis: los malos comentarios le disgustaban, pero jamás enfrentó a esos estudiantes, no quería decirle a la consejera sobre lo que estaba ocurriendo, ella prefería llegar a su casa, encerrarse en el cuarto y llorar junto a su almohada sin que tampoco su madre se enterase.

Ella sabía que sí su madre llegaba a saber de esto: iría al colegio para hablar con la consejera, luego les llamarían la atención a sus compañeros y esto haría que tomaran medidas aún peores contra ella. Todo esto pasó por su cabeza, sin duda no deseaba eso.

Al pasar los meses, eso continuó. A veces algunos compañeros le pedían que hiciera la tarea por ellos, ella no podía negarse, no quería caerles mal, así que decidió hacerlo. Esto le trajo consecuencias, por concentrarse en las tareas de los demás empezó a bajar sus notas.

Su mamá notó raro ese cambió en el desempeño escolar de Nayelis, le pidió explicaciones, pero la chica se mantuvo callada; pero a medida que avanzaba el tiempo más insoportable se volvía su relación con sus compañeros, más lágrimas caían de sus ojos en las noches, el deseo de no ir a la escuela crecía, las notas bajaban aún más, todo esto la estresaba.

Decidió no ir a la escuela, pero le hacía ver a su madre que sí iba al colegio y no era así…. Su madre se dispuso a hablar con ella; la sentó en el sofá de la sala para quedar frente a frente, el lugar estaba en silencio, Nayelis se mantenía cabizbaja.

“Nayelis, ¿te sucede algo?”, preguntó la madre. Ella negó con la cabeza.

“Nayelis no desconfíes de mí”, le comentó su mamá.

“No me pasa nada”, respondió muy seca, aún cabizbaja.

“¿Por qué bajaste las notas?”, le preguntó la mamá.

“No lo sé”, fue su respuesta.

La madre optó por darle un abrazo y la chica rompió en llanto, sacando todo lo que tenía por dentro: sus sentimientos, sus emociones y lo que le pasaba con sus compañeros.

La madre fue de inmediato a la escuela, habló con la consejera sobre lo que estaba ocurriendo y ésta tomó cartas en el asunto.

Al sol de hoy, algunos prefirieron alejarse de ella y otros decidieron ser sus amigos, pero de todas maneras lo ocurrido le creó inseguridades, por lo que cubre su cuerpo por completo y odia su color de piel.  Debido a esto su madre decidió llevarla a donde un psicólogo, quién la trata actualmente para ir superando la situación.

El racismo no debe habitar en los corazones de nadie, porque cualquiera podría sufrir alguna clase de discriminación. Tal es el caso de Nayelis, ella ha continuado con su vida, pero con baja autoestima que va dominando con la ayuda profesional. Pero estos obstáculos los está superando cada vez más, permitiendo un mejor desenvolvimiento con las personas que la rodean.

¿Quieres participar?

¡Inscríbete en El Torneo en Línea de Lectoescritura (TELLE) y apoya a los escritores evaluando sus crónicas!

Inscribirme

Apoya a los jovenes

¿Sabías que puedes apoyar a los jóvenes escritores con la compra de sus libros de crónicas?

Ser parte de la historia